Me voy a dormir con la conjura de tus ojos como testigo;
de que te amo por el solo hecho de escuchar tu respiración.
Me voy a dormir tranquilo, sabiendo que aunque eres real, al mismo
tiempo eres una llana fantasía.
Me voy a dormir con el diseño exacto que se dibuja en las comisuras
de tus labios y con ese ademán alocado, de saber que tu pelo es de cristal y de que tus manos son de miel.
Voy a cerrar mis ojos, para encontrarte en el mundo de los sueños, donde los dos nos enredamos en nuestras respectivas sabanas y donde ambos jugamos a comernos los huesos y ¿ Por qué no? Donde ambos nos amamos en el silencio que nos regalan nuestras caricias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario