Hace treinta días que arribe en compañía de Shoshannah a España lleno de sueños e ilusiones.
La verdad que las cosas han sido mas dificiles de lo que creíamos. Encontramos a Europa arropada con el miedo de una crisis económica que amenaza las economías de todo el mundo, especialmente las economías de los países del primer orbe. Ayer estaba hablando con mi madre por teléfono y comentabamos de esta crisis que esta viviendo el mundo, como los medios de comunicacion están tomando este evento y mi madre me comentaba que en Honduras no se le da la importancia a la noticia de la terrorífica crisis, ya que siempre se vive en crisis. Y creo que tiene toda la razón. Yo mismo, algo entendido en temas económicos nunca me preocupe como ahora en estas susodichas crisis mundiales, ahora creo que mi preocupación tiene mas sentido ya que ahora soy parte de un modelo diferente. No quiero entrar en temas macroeconomicos, ya hay especialistas que pueden hablar mas a fondo del tema. Esta columna tiene como objetivo relatar nuestro viaje hasta llegar a Castellon.
El viaje realmente fue agotador y en síntesis fue mi segundo viaje en avión, el primer viaje lo emprendí aterrado y solo, realizando varias escalas y tratando de no mostrar los nervios de ese primer viaje en avión. Un hecho que me altero un poco la tranquilidad fue que a dos semanas de emprender mi primer vuelo hacia Canadá un avión de TACA se salio de la pista de Tegucigalpa aterrizando en un bulevar vecino. A un par de semanas de tomar el vuelo hacia Madrid un avión de Span air se vino a los suelos en el aeropuerto de Barajas. Le comente a mi madre los acontecimientos y ella me alentó diciendo un celebre dicho Hondureño "Mala hierba no muere hijo" me sentí un tanto aliviado y también otro tanto meditativo sobre el contexto o el mensaje entre lineas del dicho, sonreí sarcásticamente y arroje el asunto al mar del olvido. Volamos de San Pedro Sula a Ciudad de Guatemala, Luego a Ciudad de Panamá, después Madrid donde permanecimos siete horas hasta que por fin arribamos a Barcelona.
Gracias al cielo que viajaba con Shoshannah, practicamente ella se encargo de comandar la expedición hasta Europa, su experiencia en artefactos voladores fue de suma ayuda y logramos combatir al aburrimiento juntos. Mi primera impresión cuando aborde el avión de IBERIA en Ciudad de Guatemala fue de asombro, nunca en la vida había estado en algo tan gigantesco y me hice una pregunta un tanto ingenua ¿ Como puede este monstruo de metal volar como un cometa por el cielo? Creo que las leyes de mecánica en aviación y aerodinámica serian incapaces de hacerme entender el funcionamiento de estos monstruos de metal.
La verdad es que amo los aeropuertos, las estaciones de buses y ahora amo por igual a las estaciones de trenes. Las salas de espera no son tan amargas cuando se tiene un libro, música y ahora que tengo a una compañia la cosa marcha mejor.
En fin el viaje fue tan cansado, yo diría muy agotador, lleno de ansiedad por llegar y empezar una vida. Me pareció increíble cuando el capitán anuncio que quedaba prohibido el uso de aparatos electrónicos, que la mesita tenia que encontrarse en posición vertical, al igual que los asientos y los cinturones de seguridad abrochados. Llegamos a madrid un domingo a las dos de la tarde, casi al fin del verano español, con el cuerpo mallugado, con un sueño resagado y con las maletas cargadas de ilusiones, atras deje a la familia, a los amigos y una vida pasada...
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