lunes, 20 de octubre de 2008

Tienda de Bebes..


El viernes pasado visité una tienda de ropa de bebes que un amigo acaba de abrir aquí en Castellón. Pasaba por casualidad por una calle en el centro de la Ciudad, buscando algún rotulo en alguna tienda donde se solicitara trabajo en lo que fuera, camine cerca de media hora en círculos y me olvide por unos minutos de mi misión primordial; Buscar avisos de trabajo en la ciudad pegados sobre algún escaparate. Camine sintiendo ese olor a Tabaco tan característico de Castellón, me escabullí en el mar de transeúntes que nadaban por las principales avenidas del centro histórico. Mis pupilas archivaron una diferencia abismal entre este nuevo mundo y el mundo donde apenas hacia un mes atrás había vivido por toda mi vida. Esta es mi segunda vez afuera de mi país, la primera experiencia fue Canadá solo por tres semanas y fui testigo en primera persona del orden, de la puntualidad y de la buena educación y no es por quedar bien con nadie, los que me conocen saben muy bien que nunca busco quedar bien. En cambio como reza Sabina en una de sus Canciones " Por decir lo que pienso, sin pensar lo que dijo, mas de un beso me dieron y mas de un bofeton" Ese es mi caso, pero ahora no quiero escribir sobre bofetadas ni besos robados, ni recibidos por decir lo que siento y lo que a mi propio juicio me parece justo. Regresando al tema de Canadá, las frases en ingles que mas practique fueron por ejemplo: Good morning, Good Afternoon, go first( Cuando me disponía a usar el elevador y otra persona esperaba a mi lado, siempre me dieron el paso, diciendo go First) En general tuve que utilizar mis saludos aprendidos en la escuela. Claro que no estoy diciendo que todo es color de rosa, tiene que existir un mal creado como en todos lados del mundo, pero yo no fui testigo de la mala educación. Incluso me quede sorprendido al no escuchar ningún pito, claxon o como se llame por las calles de Toronto y en las autopistas que conectan a las distintas ciudades de Ontario.
Recién llegado de mi viaje a Honduras sentí ese cambio cultural del cual muchas personas hablan.
Me encontraba en la terminal de buses en la Ciudad de San Pedro Sula, con dos maletas gigantes, un maletín pequeño con mi computadora y treinta y cinco grados centígrados, cuando después de una hora de espera alguien dio la orden de que el bus podía ser abordado, con suma dificultad acarree mi equipaje, no podía abrir la puerta de vidrio para encontrar el autobús, todos los pasajeros aunque ya tenían sus respectivos asientos y boletos, pasaron por mi lado, casi me arrojaron al suelo con todo y equipaje. Esa fue la calurosa bienvenida a mi país, había regresado a mi mundo eterno.
el hecho es de que circulando por las calles de Castellon, entre Mercedes, audis, bmw, ducatis landrovers y mis miradas naufragando en los escaparates de diseñadores de alta costura me vino un leve mareo. Por suerte pasaba enfrente de la tienda de mi amigo, que me miro de repente y como queriendo adivinar que necesitaba un escape me invito a pasar a su tienda. Recién tenia una semana de haber abierto la tienda, pensé que era muy corajudo o muy loco al abrir una tienda de ropa de infantes en medio de una crisis. Después de haber cogido discimuladamente un confite de una bombonera y de haber tomado un vaso con agua, mi amigo empezó a mostrarme sus mercaderías. Lo ultimo en coches para bebes, un genuino modelo usado por la mujer del príncipe a 300 euros, un pantalón de mezclilla para un bebe de tres meses a 70 euros y una cuna imperial a 600 euros y podría seguir con la lista, seria interminable. En el cristal de la ventana de la tienda mi amigo había pegado un cartel buscando una "empleada" Leí detenidamente esa ultima palabra. No me imagino trabajando en una tiendas para bebes, ofreciendo el coche formula uno o el carrusel de cristal para que los príncipes y las reinas del hogar se entretengan.
Mi amigo también lo sabe, no pregunte sobre el empleo y el no hizo ningún comentario al respecto. salí de la tienda, volví a sentir el aroma a tabaco, me perdí entre la fría multitud, volví a recorrer las mismas calles forradas de terciopelos y me pregunte al propio estilo español ¿ adonde coño esta la crisis?

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