martes, 14 de junio de 2011

Aunque no es el día de la madre

Hace ya más de un mes que ha pasado el día de la madre, al igual que otros tantos días designados por valla a saber quien como días especiales.
Recuerdo que desde que estaba pequeño, ningún día me puso con los nervios a flor de piel; es más, nunca me gusto la navidad y recuerdo muy bien cuando en mi décimo cumpleaños mi hermana mayor me organizó una fiesta, y resulta que el agasajado o sea el que escribe estas lineas, terminó encerrado en su cuarto rehusándose a salir a ser parte de su propia fiesta de cumpleaños.
Cuando la presión que luego se convirtió en una perenne amenaza por parte de mi hermana, no me quedó más remedio que salir a la fiesta, con una cara como que estaba asistiendo a mi propio entierro.
Así que desde aquel pequeño incidente no me volvieron a organizar alguna fiesta de cumpleaños, lo cual me resulto maravilloso.
Se preguntaran ¿Qué hacia adonde me dirijo? contando tales memorias. La verdad es que pienso que no es necesario que exista una determinada fecha o mejor dicho, un día alusivo para que el consumismo aparezca de forma desmedida para llevarse todo lo que encuentre por delante.
Hoy me decidí por escribir pensando en mi madre ( sin ser el día de las madres, valga la acotación).
Con mi madre en teoría nos separan más de treinta años, pero como me fascina tanto derribar teorías, puedo decir que esa diferencia de edad es solamente otra barrera de tiempo que ha caído.
Sí, a la pobre de mi madre no le ha quedado más remedio que hacerse mi cómplice y aunque todavía le cuesta digerir algunas diferencias que existen entre nosotros, se esfuerza al máximo para que las banderas ideológicas dejen de existir.
Por fin y después de tantas luchas centenarias, conseguimos escucharnos y entender que en la diferencia esta el sazón que le da sabor a la vida.
Mi madre, que ha aguantado el estrago de los sinsabores y que ha vencido por su propia cuenta a la maldita ignorancia; armada de fuerza de voluntad y el rugible deseo de luchar para sobrevivir en este caótico mundo, al cual me enseño a amar sin importar de que se este cayendo a pedazos.
Ahora que estoy escribiendo, con la primavera de testigo y una humeante tasa de café, vienen a mi mente tantos recuerdos vieja; viene a mi mente tu letra ornamentada, tus lecturas pausadas y tu maravilloso habito de levantar la vista cuando estas leyendo al mismo tiempo que te subes la montura de tus gafas, con una hermosa delicadeza.
También arriban a mi mente como desbocadas manadas de caballos salvajes, nuestras platicas que duraban lo que duran los sueños en convertirse en realidad.
Me acuerdo cuando te leía mis poemas o los principios de todas mis frustradas novelas. Aunque la mayoría de veces te perdías en los anagramas que este loco escribe, siempre me dabas una sonrisa y me decías que era grande, también recuerdo cuando te levantabas en la madrugada y me mirabas con dificultad y me decías que me fuera a la cama, que apagara la computadora y que no eran horas de estar escribiendo.
Te hacía caso a medias, apagaba la computadora y salía a fumarme un cigarrillo, pensando en todo lo que había escrito.
Compartimos tantos sueños juntos, tantas noches, un millón de charlas y alguno que otro silencio.
Me enseñaste el valor de escribir con pasión y respetando a nuestro sagrado idioma Castellano, de la cual eres una gran conocedora sin haber pasado por alguna aula universitaria.
Siempre estas inventándote, aprendiendo y soñando despierta. Tu tenacidad no descansa y sigues adquiriendo conocimientos, derribando barreras y sorteando obstáculos.
Me enseñaste a vivir vieja, a mirar más allá de la nariz y a luchar por lo que me gusta.
Me enseñaste a ser solidario y a amar con fidelidad desde el principio hasta final.
Cuando los sueños tardan en llegar, me voy corriendo por alguna calle de la ciudad, recordado tus palabras y esa última mirada que nos dimos hace casi tres años en un cálido aeropuerto antes de que las lágrimas aparecieran, en el preciso instante en que vi tu mano diciendo adiós, antes de abordar el avión que me llevaría a vivir una exquisita aventura.
Una lágrima hace el intento de aparecer y no la reprimo. Siempre cuando escribo siento tantas emociones, pero lo que estoy sintiendo ahora es un sentimiento completamente diferente, algo nuevo y sereno.
Te amo madre y no tiene que ser el día de las madres, para darte gracias por todo lo que has hecho por mí.

miércoles, 1 de junio de 2011

El regreso de Zelaya

Primero antes que nada debo dejar claro, que no soy un politólogo ni mucho menos un gran aficionado a las corrientes filosóficas de la política.
En lo único que creo es en el bienestar común de los pueblos, en el trabajo cooperativo, en la honestidad, en la diversidad sexual y en la igualdad de géneros.
Lo cierto es que he percibido que en Honduras ha nacido una especie de pugna ideológica; cosa que me ha sorprendido, ya que desde todos los tiempos Honduras ha sido un país sumiso y apegado a lo que han dictado el Partido Nacional y Liberal ( los dos predominantes en el país) y que han hundido al país en los fangos de la miseria y la corrupción.
Pero los hondureños somos unos animales políticos ( en el sentido poético de la palabra) y nos andamos muriendo por los candidatos en la campañas políticas, los idealizamos y en otros casos extremos se ha llegado hasta matar por defender el partido de nuestros amores.
Mientras los políticos se regocijan y agrandan tanto su ego, como sus abultados estómagos y desde luego sus bolsillos. En fin, esa ha sido la historia, no solo de Honduras, sino que la historia de Latinoamerica entera.
Desde el déspota golpe de Estado, Honduras ha ganado notoriedad y con el mismo hecho una división ideológica nació en el país; algo que permite la democracia y que incluso alimenta la misma democracia, pero en países como Honduras, donde el concepto de democracia en una total utopía, puede ser peligroso. Sólo me basta con leer comentarios en el facebook de amigos, personas que me gustaría creer que tienen respeto y educación, tratando a Zelaya de burro, de anticristo o como el mesías del mal. Eso incluye los comentarios que leo en los periódicos o las entrevistas a miembros de la "sociedad" y representantes de las diferentes iglesias ( que se han proliferado como el polvo por todo el país).
Ahora en Honduras todos son grandes conocedores de la constitución y defienden a capa y espada la misma.
Nunca he sido un seguidor de Zelaya, incluso reproché cuando se gastó miles de dólares al volar solo por diversión un avión de la fuerza aérea, tampoco estoy de acuerdo que se le hallan anulado todos los juicios para que regresara al país, pero cuando me pongo a pensar que él ha sido el único presidente que han querido juzgar (Porque lo del ex presidente Callejas con sus cartas de libertad fue un circo barato), cuando por todos es sabido que todos los ex presidentes tienen una infinita cola para pisar.
Se debería abrir un sumario contra todos, empezando por el gestor del golpe de estado, el "celebre" personaje que ha desaparecido mágicamente de todos los círculos del país y que barnizó su propio ataúd al atentar contra el estado de derecho, si, se trata del ex presidente del congreso Roberto Micheletti; que vio en el golpe de estado, la única manera posible de llegar al poder y engordar su ego y sus sueños de grandeza, ya que de otra manera nunca hubiera podido gobernar el país y eso duele; en un país donde la gente vota por cualquier caricatura que aparece de la nada.
Zelaya, tiene todo el derecho de vivir en Honduras o donde quiera ¿que nos creemos los hondureños? ¿nos creemos que somos el mejor país del mundo? o me remito al 70% de personas que viven en los escombros de la miseria o a maestros que escriben "arriva honduras" o a lideres religiosos que se hacen ricos con la necesidad de esperanza de la gente.
La constitución tiene que ser reformada, el pueblo tiene que decidir que es lo que quiere, pero se tiene que instruir al mismo, para que no siga votando a los mismos tristes personajes que han carcomido el país. Todo cambia, el que no cambia se muere, hay que quitarse el velo de los colores políticos y el patriotismo excesivo tiene que desaparecer, solo así los pueblos serán libres.
Que quede claro que no soy ni Liberal, Nacionalista, Zelayista o de Resistencia Popular; solo me interesa el bienestar común, el progreso,la diversidad y el respeto.
Creo que tanto el comunismo y el capitalismo son modelos que han fracasado, también creo que las ideas extremistas han ayudado a que los mismos fracasaran.
Ojala que todos tuviésemos una conciencia política o mejor dicho; un modelo alterativo de lucha.
Me llena de esperanza mirar al movimiento M-15 o Democracia Ya en España, protestando por un bienestar real y colectivo de una manera pacifica, aguantando los embates de la policía y las provocaciones de los "guardianes del orden".
En conclusión me disgustan los comentarios sin fundamentos, los embates contra la ortografía y el uso de un vocabulario bajo.
Nadie tiene el derecho de ofender a nadie con arengas o con sobrenombres despectivos. Existen maneras de expresar las ideas y de tener un dialogo basado en el respeto de las ideas.
Zelaya, si lo desea tiene todo el derecho de vivir donde quiera, todos los seres humanos tenemos el derecho ineludible de vivir donde queramos.
Me hierve la sangre esos patriotismos falsos, que ciegan y que acrecientan los prejuicios.

"En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle".
Mahatma Gandhi.

martes, 24 de mayo de 2011

El hábito hace al monje

Es tan difícil vencer la pantalla en blanco y al papel virgen; es un gran reto articular palabras que al final puedan entrelazarse entre si y sonar mas o menos reales, dependiendo de lo que quieran decir.
Así que aquí estoy en el reto de vencer la carencia de inspiración, vamos a ver que tal resulta...
La primavera se ha dejado venir sobre Canadá, trayendo consigo una tormenta que ha limpiado todos los restos que quedaban del invierno.
Toronto, es otra ciudad; con un verdor espectacular, tulipanes aparecen omniscientes por doquier y todo apunta para soñar tendido con los brazos en cruz sobre la hierba de cualquier parque.
Es una época donde los sueños crecen al compás de la esperanza y en momentos como este es cuando agradezco a la vida, por el hecho de vivir en un lugar, donde las cuatro estaciones están tan marcadas; ya que cada estación es como empezar de nuevo, reinventarse y al mismo tiempo transformarse.
Sobreviví mi primer invierno y creo que lo hice de gran manera, salí invicto por la puerta grande y ahora la recompensa es un formidable sol.
Cómo les contaba, la primavera que parecía que nunca llegaría ha llegado y parece que con ella también llegó una especie de sequía inspirativa.
Ha sido tan difícil mantener el hilo conductor de lo que escribo y poder dirigirme hacia algún sintió, creo que prefiero el café con el clima frío, las bufandas y los sombreros y las bibliotecas con sus pisos repletos de huellas que han dejado su rastro imborrable de nieve, la cual se ha derretido casi imaginariamente.
Mucha gente me llamará loco, pero ya estoy extrañando estar escribiendo sentado en el sofá de mi casa, con una humeante tasa de café en mi mesita de centro y con una postal de colección; el frondoso maple que tengo enfrente y cruzando la calle, cubierto de nieve y con las ramas como inacabables estalactitas.
No puedo achacar la falta de inspiración a mis trabajos cotidianos, ni tampoco a un factor que desconozco, es solamente uno de esos baches oscuros en los que muchas veces caemos.
El sufrimiento que se siente cuando la pantalla del ordenador esta en blanco, es un dolor agudo y más cuando las ideas vuelan a ras de suelo, muy cerca de la imaginación. Pero es tan difícil capturarlas, plasmarlas entre el desconcierto del que "Sea lo que sea" como dice Jorge Drexler en una de sus canciones.
En fin, siempre me ha gustado esta frase " El hábito hace el monje" y supongo que tengo que seguir escribiendo, aunque sea lineas inmaduras y confusas como estas que he escrito, pero a solicitud de algunos lectores entre los cuales quiero recalcar al buen amigo Cesar, aquí estoy luchando contra la pantalla en blanco y con la certeza que llegaran lineas mejores...
Hasta la próxima, me despido desde el patio de mi casa, donde estoy escribiendo y justo en este instante un hermoso cardenal revolotea por los aires, feliz y disfrutando de estos 21 grados centígrados que la primavera nos regala, mientras la Shoshannah termina de trasplantar los tomates en nuestra huerta.
La inspiración aparecerá, cuando menos lo espere, porque escribir es para mí como vivir y cada adjetivo que encuentro en cualquier esquina de la ciudad o en la comodidad de cualquier rincón, sueña con adquirir otros matices, hasta que felizmente descansa, cuando llega el orgasmo perfecto; que es simplemente la unión de la realidad con la fantasía.

martes, 26 de abril de 2011

Eso que tienen las grandes ciudades

Siempre he pensado que para conocer una ciudad no hay nada mejor que caminar por sus calles y usar el transporte público llámense taxis, buses, trenes, tranvías o metros.
Lo cierto es que esta mañana estaba cayendo sobre Toronto una fina lluvia que por instantes dejaba de ser fina y pasaba a transformarse en un fuerte chaparrón.
Me dirigía a Mont Dennis; un vecindario poblado en su mayoría por inmigrantes hispanoamericanos y del caribe.
Debido a una investigación que estoy llevando a cabo para la Universidad de Toronto, he tenido la oportunidad de conocer a profundidad las arterias de la ciudad y a las diversas comunidades que pueblan la misma.
También tengo la dicha de poder andar de norte a sur, de este a oeste y de sentirme como pez en el agua en el metro, en los buses y en los streetcars, y dentro de poco será el turno de la bicicleta, gracias a que el invierno es ya cosa del pasado.
En Toronto he conseguido no sentirme con un turista más; tal y como me he sentido en varias ciudades. No sé, pero la ciudad tiene algo que me ata a ella y que me lleva de la mano. Puede ser la multiculturalidad, los diversos colores y los distintos idiomas que vuelan por sus aires.
Hay ciudades que he llegado a amar incluso con vehemencia como Barcelona, París, Amsterdam y otras que me causan indiferencia, pero siempre he sido un turista, aunque me halla empeñado por mantenerme alejado de los grupos turísticos que marchan frenéticamente armados con modernas cámaras.
Esta mañana rumbo a mi trabajo tuve que caminar por más de media hora, sombrilla en mano y con mi nuevo descubrimiento musical ( una banda Inglesa de Rock Progresivo llamada Archive). Caminé pensando en la suerte que tengo por vivir en una ciudad como Toronto (aunque todo el panorama pareciera indicar de que estaba caminando por la lluviosa Londres).
La zona de mi investigación no es la zona mas "chick" de la ciudad, es más, es una de las zonas menos desarrolladas ( sin llegar a compararse con algún barrio de Managua,alguna favela en Río de Janeiro o alguna chabola en las orillas de Madrid).
Estoy conociendo el otro lado de Toronto y dista de sobremanera del Toronto próspero, con altos edificios forrados por pulcros cristales y en donde el denominador común es la modernidad y el progreso.
Ahora conozco los estragos que están causando las drogas duras, el alcoholismo, la violencia y la marginalización.
En fin, creo que todas las grandes ciudades poseen las mismas características, pero repito que no es lo mismo pasar de paso a convivir diariamente en una comunidad y ese es mi caso. Por fin dejé de ser un turista más y he logrado sentir que de nuevo una ciudad me vuelve a pertenecer, tal y como en un día me perteneció Tegucigalpa, sin embargo al igual que los trashumantes, que se adaptan a los distintos espacios que recorren, puede suceder que otra ciudad en el futuro me acoja en su seno.
Por los momentos me quedo con el Toronto que ofrece de todo un poco y donde los locos van a su propio paso, soñando despiertos en technicolor, me quedo con el Toronto que se viste de gris cuando la nieve se empieza a derretir y con el Toronto que sabe reír en las noches de verano.
Son muchas cosas que hacen especial a las grandes ciudades, será porque soy un animal urbano, un caminante que ama el olor a café, los improperios y el sonido del metro deslizándose por los rieles de acero al entrar en la estación.

jueves, 14 de abril de 2011

Algo que estaba pendiente

La mañana no pudo empezar mejor; café con leche, croissant con nutella y un sol que brilla con todo su esplendor.
Siete grados centígrados hacen que el día sea mas especial, definitivamente el invierno ha quedado atrás y la primavera ha llegado para hacer crecer los sueños que tanto hacen falta.
Me decidí por ir a caminar por uno de los tantos senderos que hay en la ciudad de Toronto, respirando un aire fresco y reparador.
Belt Line Trail es una antigua vía de tren en el norte de la ciudad, es sencillamente espectacular; un largo pasaje rodeado de árboles que poco a poco están recuperando su verdor, después de resistir el cruel invierno.
No queda ningún rastro de nieve y las ardillas se pasean velozmente en busca de alimentos. En fin, todo me parece un exquisito idilio que acompaña mi andar.
La música de Miles Davis hace que el paseo sea mas entretenido, cuando de pronto el pensamiento de todo lo que ha pasado en Honduras en los últimos dos años viene a mi mente.
La verdad es que los últimos dos años han sido un constante flujo de eventos, viajes y un periodo de aprendizaje y de encuentros, que de alguna u otra manera me han mantenido un tanto alejado de viejos amigos y de recuerdos que se han querido desteñir.
Recuerdo que cuando escuché la noticia del golpe de estado contra el ex- presidente Zelaya me encontraba en el Norte de Catalunya muy cerca de Francia en una zona montañosa y la conexión a Internet era toda una aventura.
Luego todo ese verano prácticamente lo pase viajando; algunos tramos en buses, otros en trenes y muchos en bicicleta, así que puedo decir que me desconecte de lo que estaba pasando en Honduras, aunque cuando encontraba una conexión a Internet aprovechaba para comunicarme con la familia y revisar las noticias.
Nunca he sentido simpatía por los nacionalismos, es más, creo que los mismos son peligrosos, pueden segar y bloquear a la observación objetiva de la realidad. Creo que me he adaptado a la perfección en los diferentes lugares donde he estado y no he sentido la necesidad de "pertenencia a una nación", quiero creer que no tengo nación y que me dan iguales las banderas y los escudos...
Hago alusión a esto ya que han salido varios patriotas, unos a favor de Zelaya y otros a favor de Micheletti ( el testaferro que solo fue una marioneta de los poderosos que dominan Honduras) banderas ondean por todas partes, ya no solo cuando juega la selección de fútbol. Si alguna vez creí que Honduras era un pueblo unido, ahora lo que ha quedado es un pueblo separado, familias enemistadas y lo mas triste de todo es que no se avizora un mejor futuro.
Personalmente, creo que ni Zelaya, ni Micheletti y ni Lobo, son la solución para la penosa situación en que se encuentra el país.
Reprocho enérgicamente el golpe de estado y aun más, reprocho la división que ha quedado en el país. Creo que muchas veces estando afuera se puede tener una visión mas objetiva y lo que mas me hierve la sangre es que todos los supuestos "lideres" llamanse Zelayas, Lobos o Michelettis están cortados con la misma tela y obedeciendo a poderes supremos.
Regreso al punto de las patrias y no me siento orgulloso de ser hondureño, no entiendo porque los seres humanos tenemos que sentirnos orgullosos por haber nacido en un determinado espacio geográfico. Esta forma de pensar me ha causado conflictos con algunos "conocidos", les digo conocidos porque no puedo considerarlos amigos, que es una palabra muy profunda y con una gran connotación.
A veces siento que cada segundo que pasa me estoy alejando mas de Honduras, pero luego pienso que nunca he pertenecido a ella y me da gusto. Me duele lo que pasa, como me duele lo que pasa en Libia, en Irak o lo que pasa con los indígenas canadienses. No tenemos que haber nacido en un determinado espacio geográfico para ser solidarios.
Honduras sigue sumida en la mediocridad, manchada por los tintes políticos y por un patriotismo que martiriza a unos y que hace héroes a otros, mientras la miseria carcome los sueños.
Tiene que haber un cambio, un cambio de mentalidad, la solidaridad tiene que surgir y nuevos lideres tienen que aparecer, pero que sean lideres apegados a la honestidad y a una linea de respeto por los derechos humanos y no esos "lideres" de pacotillas que quieren reinventar un continente cuando lo que están haciendo es enriqueciendo sus arcas.
Quiero regresar a Honduras, quiero encontrarme con algunos recuerdos y enfrentarlos de frente, pero no quiero permanecer en ella, he nacido para vagar por el mundo y para re-inventarme cada mañana que despierto...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Creencias

La única creencia que tengo es la creencia de los labios olvidados, que se encuentran con las caricias en los callejones vacíos de alguna ciudad.

La única creencia que tengo, es la creencia que el viento y la lluvia existen, así como existen los perfumes exquisitos de tantos pecados que quiero cometer.

No creo en la fe que derrapan los dioses sin sentido, ni en la fe que fundan los hombres que se creen excelsos y alejados de toda materia humana.
Creo en el tesón, en la nobleza ya casi olvidada y en una que otra mentira que en algún tiempo fue una verdad.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Paris de noche, Barcelona de madrugada y los sueños de día

Las sombras se dibujan incandescentes sobre los edificios,
los cafés y las esquinas quejosas, anuncian que es la hora de recoger las mesas.
Un clochard corre presuroso a buscar un trozo tosco de pan en la Boulengarie de la "Ruela Nuite", mientras un intelectual toma la desición de saltar desde el pasamano del Pont Neuf, con la firme intención de ahogar su respirar en las aguas del Sena.
Todo pasa en un abrir y cerrar de ojos; sin ninguna tregua la noche se va y la madrugada aparece en el Raval Catalán, entre callejuelas góticas forradas de adoquines inmortales; en una acera olvidada, de una calle sin nombre, estoy escribiendo estas palabras, con la única convicción de que el sueño aparezca en un lienzo de Dali o de despertar envuelto en una pesadilla sacada debajo de la manga de Flaubert.
Un olor a vino tinto de mala calidad, rodea la atmósfera fantasmagorica y se atreve a sacarle la lengua a las colillas que se apolillan en las fisuras crónicas
de las ramblas que circuncidan las distintas avenidas de la ciudad.
Los pasos van y vienen, van de la mano con las aguas del mar, hasta que regresan a circular las calles del barrio latino y finalmente mueren en algún escalón tratando de subir al Sacré-Coeur, en un intento por regresar a un origen que nunca vio la luz del sol.

domingo, 31 de octubre de 2010

Tintos, discos, libros y humos...

EL vaso de vino tinto se añeja en la mesita de noche,
que un día nos perteneció a los dos,
la cajetilla de cigarrillos a medio morir;
quizás con cuatro cigarros rotos, fue a parar al
desván de los olvidos.
Las fotos con las rosas de fondo y las espinas
arrojadas a granel en el suelo, fueron
el perfecto rosario de cuentas vacías.
Los viejos discos, los libros desparramados, los gatos
que circulan incipientes por los tejados vecinos y las
lunas rotas que se olvidaron de menguar; me traen tus
aromas, tus sombras tiernas, tu pelo y tus manos
de fuego, que me hacían arder en un mar de caricias...

lunes, 25 de octubre de 2010

Sueños de una corta noche de otoño

No dejes que me resbale sobre tus sueños
ni que ronde por tu almohada.
Esta noche me escapare a buscar mis fantasías
en el amplio mar de la irrealidad.
No regresare hasta pasada la cena y cuando en la
ventana se dibuje una estéril carcajada
de algún payaso que sueña despierto a
ser feliz en su delirante lamento.

martes, 5 de octubre de 2010

Buenas noches

Me voy a dormir con la conjura de tus ojos como testigo;
de que te amo por el solo hecho de escuchar tu respiración.
Me voy a dormir tranquilo, sabiendo que aunque eres real, al mismo
tiempo eres una llana fantasía.
Me voy a dormir con el diseño exacto que se dibuja en las comisuras
de tus labios y con ese ademán alocado, de saber que tu pelo es de cristal y de que tus manos son de miel.
Voy a cerrar mis ojos, para encontrarte en el mundo de los sueños, donde los dos nos enredamos en nuestras respectivas sabanas y donde ambos jugamos a comernos los huesos y ¿ Por qué no? Donde ambos nos amamos en el silencio que nos regalan nuestras caricias.

jueves, 26 de agosto de 2010

Hojas y sombras

El dialéctico camino que caminé cuando era un niño
se transformó en un pantano pictórico; para mi gusto
demasiado colorido y sobrecogido por las sombras de un millar de inviernos.
Las hojas que devoré insensiblemente cuando mis sueños no apuntaban
más allá de la nariz, se volvieron cenizas inhumanas apartadas de la irrealidad y revestidas por realidades que se acongojan con el día a día en una ciudad,
donde la melancolía juega a su propia voluntad su partida vacía, carente de manos tibias que trastoquen las manecillas de un reloj estéril, que se olvidó de dar las diez y que cada mañana llora en un intento fallido por amar lo que ya fue.

viernes, 5 de marzo de 2010

Recuerdos Inertes de una Loca II

No te levantés todavía,
no quiero escuchar a mi cobardía entonar su canción.
No susurres al espacio vacío tus miedos, que yo haré que
la noche valga la pena...
No me digas que lo importante es respirar el aire denso;
que la luna es luna y que el sol es sol.
No me creo que todas las cosas, responden a un orden lógico,
no me creo que los sueños son enjambres salvajes y que esta
mañana el aroma a café me hará saltar desde mi balcón.
Solo creo en lo que veo, no me basta con tocar tus llagas para mirar
tu realidad.
Esta es una mañana eterna, sin principio ni final, sin caricias y
sin dogmas que me eleven al cielo de lo surreal...

jueves, 14 de enero de 2010

Recuerdos Inertes de una Loca I

No miras que ya es de noche,
no miras que tengo frío y que necesito tu cuerpo tibio.
No miras que las luces estan apagadas y que mi alma espera
por que llegue la hora en que tus pasos, se dignen a pisar las pisadas
de mi habitación...
No miras que los segundos han pasado y que me estoy muriendo lentamente;
como se muere un cubo de hielo en un vaso de ron...

viernes, 2 de octubre de 2009

Esas pequeñas cosas que se extrañan

Se extraña la libertad que me daban tus pechos,
Se extraña la locura desmedida,
Se extraña la saliva, las caricias rotas y las notas
Que salían de nuestras bocas.
Se extraña el embrujo que nos arropaba, la tibiez de tu vientre,
Los espejos sombríos que nos reflejaban en la intemperie del amanecer.
Se extraña la noche, las olas del mar,
Las indecisiones que nunca llegaron a decisiones.
Se extraña tu almohada, el candor de tus labios, el roció que
Desprendía tu pelo y el elixir que tomaba directamente de tus besos.
Pero sobre todas las cosas, extraño tu silencio, extraño la paz que
Luego se convertía en guerra, extraño las sombras tras la ventana,
Extraño la aurora que te rodeaba y el amor que nos ataba.

jueves, 11 de junio de 2009

La ciudad sabe a furia

Los vidrios se rompen con los gritos pobres del amanecer,
La marea se altera con los vientos huracanados de los coches;
Que pasan por las vías de concreto, como bolas de fuego.
Se escuchan gemidos, promesas falsas de amor, la mentira
Emerge desde un pantano y la noche que tarda por venir.
Es mejor quedarse en la cama, esperando que la densa humareda pase,
Es mejor jugar a estar muerto, es mejor mantener los ojos cerrados,
Para no ser testigo de la podredumbre, de la insipiente inteligencia humana,
Del descaro de estar vivo, de manejarse por la autopista de la rutina día a día,
De besar labios fríos, que no te dan cobijo, que te atan de ambas manos y que
Luego te arrojan por el precipicio de la eterna ciudad.
No hay salida, los sueños pierden su norte, no hay una brújula que sea capaz
De hacernos retomar el curso correcto,
Todos marchamos hacia el desfiladero, hacia el final del camino y tú que no vuelves a casa,
Tu, que te escapaste del calor de mi cama, para nadar desnuda por el mar de la realidad.

jueves, 30 de abril de 2009

 
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Los domingos en Tegucigalpa

Hace algunos meses atrás se me vino la idea de escribir acerca de los domingos en Tegucigalpa.
La idea se quedó solo en idea por un buen tiempo y esta tarde me permitiré darle vida; sin importar que no sea domingo, el día es lo de menos, aunque a varios lectores les hubiera gustado que escribiera sobre los viernes o los sábados en Tegucigalpa. Tal vez hubieran preferido que escribiera sobre la vida nocturna en los principales días del fin de semana (viernes y sábado), quizás por que la mayoría de las personas toman el domingo como la antesala del lunes; el día más odiado de la semana y lo dedican para reposar o para reparar el cuerpo de las nochecitas del viernes y el sábado. Aunque conozco a varios quienes piensan que todos los días son buenos para parrandear y llevan la teoría a la praxis al pie de la letra.
Amaba los domingos en Tegucigalpa, las calles descansaban del feroz tráfico y de la contaminación que emiten buses, camiones, taxis y de esa contaminación que esta tan implícita en nuestras desesperanzas; la contaminación auditiva que dan como un bono los pitos, arrancones, frenazos, música a todo volumen y un millón de improperios a causa del horror que resulta conducirse por una ciudad maltrecha y mal parida.
Varios domingos caminé desde Tiloarque, crucé el bulevar de las Fuerzas Armadas, pasaba la Colonia Villa Española, El Alamo, hasta que caía al barrio La Granga y cogía todo el bulevar Comunidad Económica Europea, hasta llegar al barrio la Bolsa, después a las canchas del Obelisco y por fin me guiaba por la Calle Real que me llevaba al centro de la Ciudad. Ese recorrido me tomaba alguna hora y generalemnte lo emprendía como la una de la tarde, retaba al beligerante sol y algunas veces a los nubarrones que se dibujaban sobre el cielo febril de Tegucigalpa.
Las calles de la ciudad discernían sustancialmente de los demás días de la semana. Incluso en los domingos las cifras delictivas o los hechos macabros se reducían cuantiosamente, parece que ni los ladrones, secuestradores o los mismos policías delinquían o delinquían en menor escala mejor dicho, también era su día de descanso.
La Plaza Central cambiaba su imagén por completo y se pintaba con un mosaico de colores. Me encantaba mirar las empleadas domesticas; en su mayoría mujeres campesinas llegadas a la ¨gran ciudad capital¨ buscando una mejor calidad de vida, pero que a la larga lo único que encontraron fue una misería mas grande que la que tenían en sus aldeas, así que no quedó mas remedio que encerrarse en casas de familias de la escaza clase media, ya casi extinguida y que luchan por sobrevivir. Por lo menos tenían los tiempos de comida, a cambio otorgaron su libertad y el derecho sobre sus propias vidas.
Payasos, equilibristas, magos, pastores evangelicos; todos buscaban acaparar la atención de todos por igual, valga el juego de palabras y agenciarse algo de dinero, para mitigar un tanto la desagradable pobreza.
Me gustaba tomar una cerveza en el Duncan Maya y esperar la boquita que siempre venia, me gustaba almorzar una sopa marinera en la terraza de Don Pepe o una torta de jamón y queso, acompañada de una Canada Dry en Taco Mexi.
Y que decir del Estadio Nacional y sus famosas carnes asadas en el Lempira Reina.
En otra ocasión voy a profundizar en las aventuras de los partidos de futbol, ahora solo tengo presente el olor a carne asada y a frijoles fritos y del triste camino que emprendía de regreso, a través del mirador del Prado, cuando las luces de neón de la ciudad brillaban opacamente. A todo esto eran cerca de las ocho de la noche, otro domingo estaba a punto de morir y la cruda realidad del lunes por llegar.

viernes, 3 de abril de 2009

La casa presidencial de Honduras: El teatro de los sueños de Mel

La casa presidencial de Honduras, se ha convertido durante los últimos tres años en la guarida de don Manuel Zelaya, mas conocido como Mel o el presidente pueblerino, que gobierna los destinos de mas de siete millones de hondureños.
En la casa presidencial es donde Mel, empieza el proceso conceptivo de sus sueños de adolescente, tal parece que nunca superó la época de su pubertad y se ha quedado estancado en dicha etapa.
Decidí completar el titulo de esta columna; utilizando la leyenda ¨El Teatro de los Sueños¨ como se le conoce al mítico estadio de Old Trafford, casa del Manchester United y donde el equipo Inglés hace realidad sus sueños deportivos.
La casa de gobierno de Honduras, sirve para que el señor presidente de los hondureños organize sus ideas y cristalize diafanamente sus sueños.
Pues, parece que el señor presidente ha montado una obra de teatro de mala calidad, que lleva ya tres años en escena y que a pesar del repudio de los espectadores, sigue empecinado con llevar a todos los rincones su puesta de escena.
De su Teatro de los Sueños (La casa presidencial)Salió la orden a la Fuerza Aérea del país, para que el piloto mas experimentado de Honduras acompañara el presidente en un vuelo de mas de una hora en un jet f-5 de la fuerza aérea hondureña.
Ese vuelo le costó al pueblo hondureño cinco mil dolares ( Gastos de gasolina, mantemiento del avión y otros gastos)El presidente fue co-piloto del f-5 e incluso se atrevió a realizar unas piruetas en el aire, cuando regresó a tierra; A la base aérea de Palmerola, fue recibido por miembros de la fuerza aérea del país, periodistas y miembros de su gabinete de gobierno. Al bajarse del avión, alguien de su cuerpo de seguridad, mientras bajaba la escalerilla del avión le acercó su inmortal sombrero y acto seguido, cuando ya se encontraba en tierra, fue mojado por una manguera, cumpliendo un ritual para la persona que realiza el primer vuelo. Debido a la presión del agua, el sombrero salio volando, en fin creo que Mel, se sintio como Maverick, el intrepido piloto de la pelicula Top Gun y luego declaró a los medios de comunicación que siempre habia soñado con volar un jet de combate...
La semana pasada, revisando las noticias en la pagina web de El Heraldo, vi la noticia que el presidente se habia sumergido en las aguas del mar Caribe, en los Cayos Cochinos, cerca a la ciudad de La Ceiba, había buceado y estaba maravillado de la belleza marina, de los arrecifes coralinos del Caribe hondureño.
La obra sigue con la puesta en escena y se podía ver a Mel a secas como le gusta que lo llamen, enfundado en un traje de buso, a través del cual se dibujaba un abultado abdomen y desde luego, su inmortal sombrero en la cabeza y su frondoso bigote mojado por las aguas del océano Atlántico. Al igual que su vuelo abordo del f-5 un mar de comunicadores y de miembros de su gabinete se reunían detrás de la sombre de Mel.
Lo que me parece mas ridículo de todo este circo Romano, es que cuando le preguntaron si era otro de sus sueños de adolescente, contestó que si, pero que también era parte de una publicidad de parte del ministerio de turismo para dar a conocer las bellezas del país, a mi me parece que no hubiese sido mejor, hacer un vídeo con los diferentes mosaicos de colores que tenemos en el país, la raza Misquita, los Lencas y los colores de las aguas cristalinas del mar Caribe o las milenarias Ruinas de Copán.
Pienso que visualmente llama mas la atención que Mel, con todo respeto creo que cualquier cosa llama mas la atención visual que Mel.
Para no aburrir y creánme que pudiera seguir con mas ejemplos, esta semana Mel, casi atropella a un miembro de su gabinete al subirse a un camión y manejar temerariamente el camión y luego entre una sonora carcagada dijo que siempre había soñado con ser un camionero.
El día que Mel dedicó para cumplir su sueño de conocer las profundidades marinas, ocurrieron diez muertes violentas en la capital, un secuestro y los maestros anunciaban otro paro para después de semana santa.
Me alegra que le quede menos de un año en su teatro de los sueños, al menos eso espero, porque espero que su sueño mas grande de ser reelecto no se cumpla nunca.

jueves, 2 de abril de 2009

Vendo mis sueños

La tasa de papel de arroz,
se deshizo cuando el agua fría cayó sobre ella,
Los cristales de la ventana rechinaron ante las
exclamaciones que el viento arrojaba,
huraño, determinante; quizás intocable.
Puse un cartel en la misma ventana,
anunciando que vendía sueños al dos por uno,
a un módico precio.
Desde ese día estoy sentado en la misma silla,
esperando que alguien llegué a comprar un sueño.
Mientras espero,observó a mi alrededor y todo es un
conjunto vacío, una ecuación inexacta de objetos vacuos,
pueriles, que no existen, que solo viven en lo subreal.
Me temo que permaneceré por mas tiempo, esperando sentado
en la misma silla.
Nadie muestra interés en comprar sueños,
que nunca han existido, que siempre han carecido
de todo sentido.

jueves, 15 de enero de 2009

Bazares Chinos

Aquí estamos de nuevo, escribiendo en los Apuntes de Vicerin. Después de un tiempito hemos regresado a la práctica, para mantener la mente y los dedos ágiles.
Antes que todo, dejenme desearles un buen 2009 y espero que el 2008 halla sido un año fructífero en diversos contextos.
Realmente es muy difícil empezar a escribir en este blog, ahora entiendo y valoro más a los columnistas; es sumamente difícil sentarse enfrente de la computadora y articular las ideas que tengo en mi mente y plasmarlas en la pantalla. No pasa lo mismo con los relatos que escribo, donde soy dueño de mis personajes y puedo entablar un estira y encoge, que se adecue a lo que quiero. En este blog trato de apegarme a la objetividad de lo que miro y escribir pegado a la realidad, por supuesto sin pretender ser el dueño de la verdad absoluta.
Este blog fue concebido con la idea de relatar de alguna manera consecuente mis peripecias en esta aventura llamada ¨España¨ pero como he expresado anteriormente, me es muy difícil desprenderme de ese tercer ojo, que es tan irreal, apegado a las imagenes que hay detrás de los espejos. Así que el blog ha ido trasmutando, los contenidos son de un corte diverso, poesías, locuras y azares. Pero ahora voy a bordear la verdad lo más que pueda, espero salir bien librado de este juego de objetividad.
Hace cuatro meses arribamos con Shoshannah a Castellón y recuerdo muy bien que el primer día que llegamos a la ciudad, después de salir de la estación de tren, con poco equipaje (Gracias a Iberia que perdió el equipaje pesado)en compañía de Danilo y Sanne, dos almas caritativas que nos brindaron alojamiento mientras nos ubicabamos en nuestra nueva ciudad, nuestra primera visión fue la de un Bazar Chino o una Euro Store al lado de la plaza de toros. En ese instante bromeando le comente a Shoshannah, que si la luna empezara a habitarse ( Cosa que no la miro tan lejana, así como va el mundo)Los chinos montarían el primer restaurante y la primera tienda, donde se pudiera encontrar desde un clavo de acero hasta una escoba.
El día que arribamos a Castellón fue un martes de septiembre, aproximadamente a las dos de la tarde y la ciudad era una especie de pueblo fantasma, parecía que lo único que estaba abierto era el Bazar Chino. Después de recorrer unas cuantas cuadras, volvimos a mirar otro Bazar Chino, desde luego abierto. Danilo y Sanne, antes de que preguntáramos el porque todo estaba cerrado, se adelantaron a decirnos que era la hora de la siesta y que todavía varias personas se encontraban disfrutando de sus vacaciones de verano. Poco a poco que el mes de septiembre fue avanzando se fue viendo más gente en la ciudad, más tiendas y más entretenimiento, pero eso si, de dos de la tarde hasta las cinco y pico, Castellón sigue siendo un pueblo fantasma, a pesar de la crisis... Y los domingos ni hablar, parece un pueblo del viejo oeste y si tienes suerte puedes encontrarte en una esquina a John Wayne montado en su caballo. Resulta que el pasado lunes, leyendo un periódico local, encontré una noticia; la Generalitat ordena a que los Bazares Chinos o Euro Store tienen que cerrar los domingos y días festivos. La Generalitat alega que esta nueva ley es para proteger a las empresas de familias y PYMES de la comunidad Valenciana.
También la Generalitat pone sobre la mesa el argumento que las tiendas asiáticas se han convertido en competidores desleales al abrir los días domingos y festivos.
Las tiendas que no acaten la normativa se exponen a pagar una multa de 6000 Euros.
No había querido hasta ahora abordar temas complejos, como temas sociales, que pueden causar polémica, no es mi intención, solamente quiero exponer mi punto de vista de la situación. Me recuerdo de un restaurante Chino en Tegucigalpa, en la colonia Florencia, que abría las 24 horas del día y donde varias veces comí tacos chinos o wang tang fritos a los tres de la mañana, antes de regresar a mi casa, después de haber vagado por la ciudad. La verdad es que ese restaurante era una luz en la oscuridad para los trasnochadores, era el único lugar en Tegucigalpa donde se podía comer después de salir del Bar. Mi madre que siempre tiene un refrán bajo la manga, siempre dice: el que quiere azul celeste, que le cueste. El que quiere triunfar y salir adelante tiene que trabajar como es debido, nada cae del cielo y siendo realista aquí en Castellón la gente parece que odia el trabajo. Cuando voy a tomar un café, en lugar de recibir una sonrisa o un gesto de amabilidad recibo un seco QUE QUIERES. Lo curioso es que cuando vamos a un Bazar Chino, a buscar cualquier cosa para el hogar o cuando vamos a un Kebab Paquistaí a comer o a la frutería de la esquina donde un joven de la India nos atiende como príncipes, recibimos un trato de primera. Todos estos elementos tienen un denominador común: todos los establecimientos que he nombrado anteriormente son atendidos por emigrantes.
No quiero entrar en temas raciales, pero les lanzo una pregunta a todos los que lean esta columna, que como yo, hay varios que no son especialistas en temas económicos ni sociales.
¿Vivimos en una sociedad de consumo, donde cada quien es libre de comprar lo que quiera, donde solo trabajando y estudiando los seres humanos obtenemos una mejor calidad de vida? ¿Entonces porque la Generalitat Valenciana, en un ejemplo claro de egoísmo y de racismo, frenando el crecimiento de la pequeña economía de los emigrantes, cuando las tiendas de los ciudadanos valencianos están cerradas por la siesta?